por Helena Hernández

La exposición de Michel Majerus en Stuttgart, Alemania nos presenta un recorrido amplio por la obra de este artista que murió a los 35 años en un accidente aéreo. Su producción se basa en la configuración de una estética sin jerarquías, esto es, que sus elementos compositivos carecen de mayor o menor valor entre sí y que en la obra se integran de la misma manera un ícono pop, que un dibujo o imagen de la autoría de Majerus.
Los resultados son imágenes e instalaciones que encarnan el espíritu de la década de los noventas, combinan los elementos pertenecientes a la alta y la baja cultura formando piezas sin fisuras: se vive una homogeneidad entre partes, digitales y análogas. Así, la obra del artista luxemburgués que estudió en la Academia de Artes de Stuttgart, vuelve a sus orígenes después de una gira por ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Londres, París, Berlín. Las piezas de Majerus son la mayoría de gran formato por lo que ha sido difícil exponerla en recintos pequeños. El Kunstmuseum de Stuttgart tiene las dimensiones necesarias para su exhibición.
Diez años después de su muerte, la exposición nos recuerda que la apropiación de imágenes digitales e icónicas de autoría distinta a la del artista, es decir el uso de imágenes con copyright integradas a un discurso estético son parte de la libertad que se tiene hoy en día para su reinterpretación y reutilización, sin embargo esta libertad es puesta en riesgo por corporaciones que desean lucrar con imágenes y datos con derechos de autor recurriendo a leyes cuyo objetivo es anular el libre flujo de información.

 

 

 

 

»

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

FLYERS: