Por Alejandro Osorio
@dj_tho

El pequeño gran festival que realiza Arts & Crafts desde hace algunos años no quedó a deber. En un recinto espectacular como lo es el Polyforum Cultural Siqueiros en el que todo el foro es un mural de David Alfaro Siqueiros y nos dio con que alimentar el espacio visual, mientras que las bandas que se presentaron lo llenaban con música. Lo cierto es que no es el mejor lugar para un concierto de rock ya que tiene la forma de medio óvalo, lo cual hace bastante complicado para los ingenieros de sonido conseguir una buena acústica. Algunas bandas sonaron muy bien y otras fueron evidenciadas.

El festival comenzó con una banda de Guadalajara de la cual no recuerdo el nombre, la cual tocó frente un auditorio casi vacío lo que no ayudaba al audio. Esta banda, a mi punto de vista, careció de una propuesta musical, mostrando la falta de originalidad y personalidad de las nuevas generaciones de la escena indie nacional.

Le siguió uno de los platos fuertes de la noche, me refiero a Youth Lagoon. Éste es el nombre en escena de Trevor Powers quien cautivó a quiénes lo escuchamos con su muy particular timbre de voz, letras y melodías melancólicas propias de los sueños de un niño, rematadas por secuencias muy bien producidas que envolvían, estremecían y elevaban al público.

Este maravilloso acto fue seguido por Wild Flag una banda de rock clásico formado por puras mamis rockeras, a quienes desafortunadamente, los ingenieros no ecualizaron correctamente. Su presentación sonó en extremo estridente, aunque con todo y este gran impedimento, se mostraron como todas unas profesionales desplegando un gran carisma sobre el escenario. A estas chicas les siguió Kurtvile and The Violators, quienes tienen una onda psicodélica pero sin mucho que proponer, mientras que en las vocales no se les entiende una sola palabra de lo que “cantan”.

A continuación, se vino uno de los actos más esperados de la noche, me refiero a City and Colour nombre de la banda que liderea el canadiense Dallas Green, ex vocalista de Alexis on Fire, el resto de los integrantes cambia constantemente en una rotación de músicos de la escena indie canadiense. City and Colour toca una mezcla de rock, folk e indie y se ha presentado en los festivales más importantes de norteamérica. Sin duda, pudimos ver y escuchar por qué. La voz de Dallas es realmente excepcional, no es sólo el tono y una técnica perfecta, sino que logra envolverte, involucrarte y volverte parte de sus letras, te lleva amablemente a escucharlo. El resto de la banda mostró una ejecución impecable y sonó perfectamente ensamblada.

Los actos que cerraron considero que dejaron mucho que desear. La banda Lee Ranaldo está formada por puro veterano consagrado que no propone absolutamente nada nuevo y la voz es la de alguien que no tiene presencia sonora ni escénica, a ratos sonaba a la remezcla de Kings of Leon pero en viejitos. Finalmente, cerró Thurstonmoore, acto para el cual mi único comentario es: si la banda de un liro tiene violin en vez de bajo podemos ver a leguas un problema de ego.

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