“Graffiti is one of the most free art expressions of the world; you don’t do it for money nor for an institution, it’s free expression and it liberates yourself creatively from a lot of restrictions.” (ROA, 2010)





ROA comenzó pintando animales en edificios abandonados y almacenes en las aisladas zonas industriales de su ciudad natal Ghent, Bélgica. Hoy en día, sus animales se pueden encontrar dormitando en los laterales de los edificios abandonados en las calles de la ciudades de todo el mundo.

El artista ha visitado Londres un par de veces, cada vez que salía de su marca. Sus animales se pueden ver en hibernación a través de las grietas de las paredes de Shoreditch y Brick Lane. Las obras suelen tomar muchas horas para pintar debido a la enorme escala y la naturaleza altamente compleja del arte de ROA. En consecuencia, la mayor parte de sus obras se llevan a cabo con el permiso que significa que su trabajo generalmente se queda en la calle por un tiempo (a pesar de los esfuerzos de los consejos locales de Londres).

ROA descubrió la luz del sol que calienta, encantado por los tonos de tierra en el invierno del centro de México, por invitación de Gonzalo Alvarez de Mamutt Arte. “Amo a integrar a los animales nativos del país que visito”, explica hablando del armadillo, el ratonero, el mapache, oso hormiguero, y gallo de pelea que raizó en la Ciudad de México.








Parte naturalista y parte activista social, ROA da el protagonismo a los desvalidos del mundo natural como para elevar su estatus entre los leones y pavos reales del planeta.



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